lunes, 19 de febrero de 2018

LA RIDÍCULA IDEA DE NO VOLVER A VERTE DE ROSA MONTERO


 

Escribió Rafael Chirbes en su novela Crematorio, la inmediatamente anterior a la que hemos leído en nuestro club, que representar el dolor te lo quita de encima, o lo convierte en otra cosa, en otra forma de sufrimiento, que es distinta porque parece que no es inconsolable.

 
Así, Rosa Montero en La ridícula idea de no volver a verte se sirve del dolor que Mme. Curie refleja en su Diario íntimo, para tratar de entender su propio dolor.

Ambas viudas, se enfrentan al sentimiento de la pérdida y van siguiendo las fases del duelo, cada una a su propio ritmo y manera y en sus propias épocas y circunstancias.

“El dolor puede volverte loco” -dice Rosa Montero- “Marie Curie se volvió loca durante un tiempo”.

 

El pequeño diario de Marie Curie es todo un tesoro que nos abre paso hasta el corazón de una de las mujeres más inteligentes e interesantes del siglo XX. Rosa Montero lo descubre enseguida y comienza a investigar más en la personalidad de esta gran científica y mujer, una adelantada a su tiempo, que logró conjugar su vida personal y el trabajo de investigación científica, su auténtica  obsesión hasta el punto de no reconocer o ignorar el riesgo que corría su vida a causa de la radiación; de hecho ella entendía que algo capaz de curar el cáncer no podía producirlo.

Aunque no fue una feminista, abrió el camino a muchas mujeres con su tenacidad, su fortaleza y su capacidad de esfuerzo y sacrificio. Recibió dos premios Nobel y fue la primera mujer que dio clase en La Sorbona de París. Atrás quedaban años de lucha por salir de la precariedad de su vida y la de su familia en Polonia. Y atrás quedaba el hombre que la había hecho tan feliz porque lo había sido todo para ella: amante, amigo, esposo, compañero de trabajo, el hombre con el que compartía todo, todas sus ilusiones, las personales y las que anidaban en aquel frío y miserable laboratorio en el que habían de cambiar el mundo.

 
Cuando Pierre Curie muere en un accidente de tráfico, Marie enloquece de dolor y para plantarle cara al olvido, escribe unas pocas páginas, apenas ocho entradas, progresivamente más cortas y espaciadas, dirigidas a su marido y a sí misma. En ellas habla de la muerte, que la ha dejado sumida en la soledad y el  desamparo, de la angustia que siente al tener que vivir con la pérdida. Sufre una fuerte depresión; todo lo ve impregnado por una tristeza que compara con un velo de ceniza que cubre todo y aunque se refugia en el trabajo, siente que el mundo y ella misma han perdido el alma.

Rosa Montero en esta obra, que es mezcla de géneros (novela, biografía, autobiografía, ensayo…) o más bien ausencia de géneros, escribe sobre la muerte y el dolor de la separación que experimentó Marie y sobre sus propios sentimientos tras la muerte de su marido, para llegar a intentar expresar lo que representa la pérdida para cualquier ser humano y cómo, para sobrevivir, hay que renacer de la persona que se era, porque ésa muere con el amado.

Aunque ella criticaba duramente a quienes narraban su dolor por parecerle un tráfico impúdico con ese dolor, tras esta novela declara haberse vuelto menos radical: “Cada uno lo maneja como puede pero el sentido último de la escritura es intentar encontrar un sentido al mal y al dolor, aun sabiendo que no lo tienen”. 

Carmen Truchado P.

martes, 13 de febrero de 2018

REFRANES DE CARNAVAL


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1.- Conforme es el Carnaval, es el Cuaresmal.

2.- Desde San Antón, mascaritas son. 

3.- Carnavales secos, Pascua mojada.

4.- Carnestolendos aguadas, Pascua soleada. 

5.- No hay Carnaval sin luna ni Semana Santa a oscuras. 

6.- Pascua de Antruejo, Pascua bona, cuanto sobra a mi señora tanto dona

7.- Por muchas vueltas que dieron los sastres, no sacaron al Antruejo del martes. 

8.- San Ildefonso y la Paz, la Candelaria y San Blas despediros, mocitas, que ya no hay más fiestas hasta el Carnaval. 

9.- San Matías y el Carnaval andan a porfiar. 

10.- Todo el año es Carnaval y en estos tiempos mucho más.

domingo, 4 de febrero de 2018

REFRANES DE NOVIEMBRE

Resultado de imagen de IMAGENES REFRANES NOVIEMBRE
1.  ”Por todos los Santos nieve en los altos; por San Andrés hielo en los pies”
2.  Vaya con el mes que entra con Todos los Santos, media con San Eugenio y sale con San Andrés
3.   Por todos los Santos a más tardar, el trigo has de sembrar
4.    Noviembre, mes de batatas, castañas, bellotas y nueces
5.   En noviembre “Noche clara y encalmada, fuerte helada o rociada”
6.   Entre Todos los Santos y Navidad, es invierno de verdad
7.   Siembra en noviembre y barbecha en diciembre.
8.    Truenos en noviembre, prepara el traje del año que viene
9.   Entrado noviembre, quien no sembró, que no siembre
10. Por San Andrés, mata tu res, grande, chica o como es.
11. Madre solo hay una.
12.   “El veranillo de San Martín (ayer) dura tres días… y fin”
13.   “Pasado San Martín, sólo siembra el ruín”
14.   “Por San Eugenio (hoy), castañas al fuego, lumbre en el hogar y ovejas a guardar”
17.   En noviembre, haz la matanza y llena la panza
18.   Si en noviembre oyes que truena, la siguiente cosecha será buena.
19.   Noviembre, si las flores da, coge el azafrán.
20.   “Del veinte de Noviembre en adelante, el invierno ya es constante”.
21.   Por Santa Catalina (25 de noviembre) pesca la sardina.
22.   Por Santa Catalina (25 de noviembre), del trigo que no sembraste haz harina.
23.   “Por San Martino (11 de noviembre), el Invierno viene de camino. Si le dices eh tente, llega para San Clemente (hoy); pero aunque venga retrasado por San Andrés (30 de noviembre) ya ha llegado”
24.    Treinta días tiene noviembre, con abril, junio y septiembre. Los demás tienen treinta y uno, menos febrero mocho que tiene veintiocho
25.   Por Santa Catalina (hoy), la buena sardina
26.   “En llegando San Andrés (30 de noviembre), todo el día noche es”
27.   “Noviembre acabado, Invierno empezado”
28.  A últimos de noviembre, coge tu oliva siempre.
29.   “En terminando noviembre quien no sembró que no siembre”.
30. Por San Andrés, corderillos tres.

sábado, 3 de febrero de 2018

REFRANES DE JULIO


1.- Por mucho que quiera ser, en julio poco ha de llover.

2.- En julio, el mozo en la acequia o en el pozo

3.- Quien trabaja en julio, trabaja con orgullo.

4.- En julio: beber, sudar y el fresco en el balde buscar.

5.- En julio mi trigo, y en agosto el de mi amigo.

6.- Julio normal seco todo manantial.

7.- Comienza julio, con las hoces en el puño.

8.- Julio calorero, llena bodega y granero.

9.- Julio triguero, septiembre uvero.

10.- En julio es gran tabarra, el canto de la cigarra.

11.- Julio abrasado, trigo seco y blando.

12.- Si en julio vienen solanos se va el fruto de las manos.

13.- En julio al mucho calor, ajo blanco y melón.

14.- Julio es todo el día: los viejos y jóvenes tienen más vida

15.- Si en julio no truena, hambre en la aldea.

16.- Julio, el mes más corto cuando hay peculio.

17.- En julio gran tormenta mucho espanta, pero pronto escampa.

18.- Por San Fermín, mocicas a la fiesta, abuelos a la siesta.
19.- Si en julio llueve, en invierno nieva.
20.- Aunque raras, muy violentas son por julio las tormentas.

REFRANES DE JUNIO


1.- Junio claro y fresquito, para todos bendito.

2.- En junio beber y sudar, y el fresco buscar.

3.- De los vientos de junio, los de San Antonio o ninguno

4.- En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.

5.- Junio soleado y brillante, te pone de buen talante.

6.- Sin engaño, la noche de San Juan es la más corta del año.

7.- Cuando viene la golondrina, el verano está encima.

8.- Cuando en domingo cae San Juan, vende tu bueyes y compra pan

9.- En junio el veintiuno, es largo como ninguno.

10.- Junio brillante, año abundante.

11.- Junio brillante, año abundante.

12.- Mayo y junio hacen un mes, que el mejor del año es.

13.- Por bien o por mal, no te quites el sayo hasta San Juan.

14.- Verdes o maduras, por San Juan brevas seguras.

15.- Ni verano hasta San Juan, ni invierno hasta Navidad.

16.- Mañana de San Juan, mozas, vámonos a coger rosas.

17.- Junio es todo día, niños, jóvenes y viejos tienen más energía.

18.- Junio es todo día; los viejos y achacosos tienen más vida.

19.- En junio si pica el sol, ni mujer ni caracol.
20.- Cielo de junio, limpio como ninguno.ro y fresquito, para todos bendito.

JOSÉ MARTÍNEZ RUIZ, AZORÍN

Azorín retratado por Zuloaga. Colección particular, Madrid.

José Martínez Ruiz, Azorín (1873-1967). El 26 de octubre de 1924 ingresó en la RAE (silla P) con el discurso Una hora de España. (Entre 1560 y 1590). El texto volvió a editarse en 2014 dentro de la colección —dirigida por Pedro Álvarez de Miranda— que la Academia preparó como parte del programa conmemorativo del III Centenario de la corporación. Azorín falleció en Madrid el 2 de marzo de 1967. Su pueblo natal, Monóvar (Alicante), así como algunas instituciones valencianas, se sumarán en 2017 a los distintos actos del cincuentenario de su muerte. En el mes de septiembre de 2016, el pleno de las Cortes Valencianas aprobó declarar 2017 como Año Azorín

Articulista, novelista, ensayista y dramaturgo, José Martínez Ruiz, que comenzó a usar el seudónimo de Azorín en 1904, «es uno de los más originales escritores de la literatura española», a juicio de Miguel Ángel Lozano Marco, estudioso y antólogo de la obra del prolífico autor alicantino: «Es cierto que Azorín cultiva todos los géneros literarios, a excepción de la poesía en verso (aunque es uno de los principales poetas en prosa de nuestra lengua), pero también lo es que modifica esos géneros adecuándolos a su personal designio creador», escribe en el prólogo de la edición completa de sus novelas (Biblioteca Castro, 2011).
En 2017, con motivo del cincuentenario de su muerte, se han organizado diversas actividades en recuerdo del autor de La voluntad y Las confesiones de un pequeño filósofo, destacado miembro —y último superviviente— de la generación del 98. Entre esas conmemoraciones figura el documental Azorín. La imagen y la palabra, presentado el 22 de marzo en Alicante.

AÑOS DE FORMACIÓN
Tras siete años como alumno del colegio de los escolapios de Yecla (Murcia), desde 1881 hasta 1888, José Martínez Ruiz —el hijo mayor de una familia de nueve hermanos— comenzó sus estudios de Derecho en la Universidad de Valencia y los continuó en Granada, Salamanca —allí conoció a Miguel de Unamuno— y Madrid, pero nunca llegó a terminar la carrera.
A lo largo de este periodo de formación «entabló poco a poco amistad con los que, corriendo el tiempo, formarían la llamada Generación del 98 […], jóvenes como él, que más o menos inconscientemente se lanzaban a la creación de una nueva estética literaria, opuesta a los cánones posrománticos vigentes», explica Santiago Riopérez y Milá en el Diccionario biográfico español (2001). 

CAMBIOS IDEOLÓGICOS
En su primera juventud, Azorín se acercó a los ideales anarquistas y tradujo al español a algunos autores libertarios —Las prisiones de Kropotkin—. Incluso en 1897 fue expulsado del diario El País por «un artículo sobre el amor libre» y participó en varias protestas —contra el proyecto de homenaje a Echegaray, entre ellas— junto a otros intelectuales. Después, en los primeros años del siglo xx, se aproximó a las filas conservadoras de Antonio Maura y fue diputado por su partido en cinco ocasiones, además de secretario de Instrucción Pública dos veces, en 1917 y 1919.
En opinión de Mario Vargas Llosa, al margen de aquel «periodo de juveniles y mansas simpatías anarquistas», Azorín «fue un conservador en términos políticos, porque defendió a partidos o líderes de esta tendencia, y, en la etapa final de su vida, incluso, llegó a solidarizarse con el régimen franquista, debilidad —lamentable, sin duda— que pagaría caro, pues su obra, desde entonces, quedó muy injustamente exorcizada en su conjunto por buena parte de la intelectualidad como “de derechas”».
Durante la guerra civil española, Azorín se instaló en París con su esposa, Julia Guinda Urzanqui, con la que se había casado en 1908. Vivieron en la capital francesa desde 1938 hasta 1939, año en que Azorín, finalizada la contienda, pidió a las autoridades franquistas que le facilitaran el regreso a España. Según relata Ramón F. Llorens en El último Azorín (1936-1967), este breve exilio de José Martínez Ruiz «fue voluntario, debido a razones psicológicas». «En circunstancias de guerra —añade el profesor Llorens— Azorín se siente incapaz de continuar su tarea de escritor al sentirse perseguido y siente el temor de perder su trabajo». A lo largo de aquel año en Francia, Azorín se ganó la vida con sus colaboraciones en el diario argentino La Prensa.

ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS
Gran parte de los textos literarios de Azorín vieron la luz por vez primera en los periódicos. El profesor e hispanista Edward Inman Fox (1934-2008), autor del más detallado catálogo bibliográfico sobre José Martínez Ruiz —Azorín: guía de la obra completa—, ha contabilizado un total de cinco mil quinientos artículos —el primero publicado en 1891 en Alicante—, más de la mitad de los cuales aparecieron en ABC, en donde colaboró desde 1905 hasta 1965.
«Desde las páginas de los periódicos de más circulación y resonancia [ABC, Diario de Barcelona, El País, El Progreso, El Pueblo Vasco, La Vanguardia, Blanco y Negro, ABC, El Sol, Arriba, Destino…], interpretaba e informaba sobre los debates parlamentarios y los acontecimientos políticos de más alcance; promovía las tendencias innovadoras en el arte y las letras; renovaba la manera de entender los valores literarios nacionales; y educaba a sus lectores sobre la geografía, la historia y la gente de los pueblos y regiones del país», afirma Inman Fox.

ELOGIO DE VARGAS LLOSA
En opinión de Mario Vargas Llosa, que le dedicó su discurso de ingreso en la RAE —Las discretas ficciones de Azorín— en 1996, «Azorín fue un creador más audaz y complejo cuando escribía artículos o pequeños ensayos que cuando hacía novelas».
«La ruta de Don Quijote (1905) es uno de los más hechiceros libros que he leído. Aunque hubiera sido el único que escribió, él solo bastaría para hacer de Azorín uno de los más elegantes artesanos de nuestra lengua y el creador de un género en el que se alían la fantasía y la observación, la crónica de viaje y la crítica literaria, el diario íntimo y el reportaje periodístico, para producir, condensada como la luz en una piedra preciosa, una obra de consumada orfebrería artística», dijo entonces Vargas Llosa.

OBRA LITERARIA
Entre los títulos de su extensa bibliografía destacan La crítica literaria en España (1893), Anarquistas literarios: notas sobre la literatura española (1895), El alma castellana (1900), Diario de un enfermo (1901), La voluntad (1902), Antonio Azorín: pequeño libro en que se habla de la vida de este peregrino señor (1903), Las confesiones de un pequeño filósofo (1904), La ruta de don Quijote (1905), Los pueblos (1905), Castilla (1912), El paisaje de España visto por los españoles (1917), Los dos Luises y otros ensayos (1921), Doña Inés. Una historia de amor (1926), Palabras al viento (1929), Pueblo (novela de los que trabajan y sufren) (1930), Pensado en España (1940), Sintiendo a España (1942), La farándula (1945), Con permiso de los cervantistas (1948), Con Cervantes (1957).
Según subraya Alonso Zamora Vicente en La Real Academia Española (1999, 2015), en la obra de Azorín «palpitan el problema del tiempo y su fugacidad y la delectación en las cosas menudas, lo que se ha llamado “primores de lo vulgar”».
Además de la literatura, a la que dedicó su vida, otro de los intereses de Azorín fue el cine. «No podré decir dónde encuentro mayor goce estético, si en el libro o en la película. (...) Dicen que el cine es el séptimo arte; yo digo, sin empacho, que es el primero», escribió en La Prensa el 1 de octubre de 1950. En 1995, bajo el título El cinematógrafo, se publicó una selección de sus artículos relacionados con el cine, desde 1921 hasta 1964.

JOSÉ LUIS SAMPEDRO

José Luis Sampedro ingresó en la RAE el 2.6.1991. Foto © ABC.


José Luis Sampedro (1917-2013). En 2017 se conmemoran los cien años del nacimiento en Barcelona, el 1 de febrero de 1917, del escritor y economista José Luis Sampedro. Premio Nacional de las Letras (2011), Sampedro ingresó en la RAE, para ocupar la silla F, el 2 de junio de 1991 con el discurso Desde la frontera. El Ayuntamiento de Aranjuez (Madrid) ha anunciado que organizará diferentes actividades para celebrar la efeméride. Dos obras literarias de Sampedro, El río que nos lleva (1961) y Real Sitio (1993), están ambientadas en este municipio madrileño, que le nombró amotinado mayor (1990), medalla de oro (1996) e hijo adoptivo (2012).
El escritor y economista José Luis Sampedro Sáez, catedrático de Estructura Económica (1955-1969) de la Universidad Complutense de Madrid, fue doctor honoris causa por las universidades de Sevilla y Alcalá, profesor visitante en las universidades inglesas de Salford y Liverpool y Anna Howard Shaw lecturer en la universidad norteamericana Bryn Mawr College. En 1977 fue nombrado senador por designación real y después llegó a ser presidente de la Comisión de Medio Ambiente del Senado.
José Luis Sampedro recibió, entre otras distinciones, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2005), la Medalla de Honor de la Universidad Complutense (2008), el Premio Internacional Menéndez Pelayo (2010) por sus «múltiples aportaciones al pensamiento humano», la Orden de las Artes y las Letras de España (2010) por «su sobresaliente trayectoria literaria y por su pensamiento comprometido con los problemas de su tiempo», el Premio Nacional de las Letras (2011) y el Premio Escritor Gallego Universal (2012).
Autor de una extensa bibliografía, entre sus numerosas obras económicas y literarias destacan Realidad económica y análisis estructural (1959); La sonrisa etrusca (1985) —adaptada al teatro por José Carlos Plaza en 2011—; La vieja sirena (1990), que, junto con Octubre, octubre (1981) y Real Sitio (1993), forman la trilogía «Los círculos del tiempo»; El amante lesbiano (2000), y Escribir es vivir (2005), en colaboración con su esposa, Olga Lucas, y que recoge las conferencias magistrales que dictó Sampedro en 2003 en la Universidad Menéndez Pelayo.
En 2011 prologó el ensayo ¡Indignaos!, del escritor franco-alemán Stéphane Hessel. Un año más tarde, Carlos Berzosa reeditó La inflación (al alcance de los ministros), escrita en 1976.
En abril de 2014, coincidiendo con el primer aniversario de su muerte, se publicaron los libros póstumos Sala de espera y Los Ríos, este último escrito junto con su esposa.
El 26 de marzo de 2015, el académico José Manuel Sánchez Ron leyó la necrológica de José Luis Sampedro en el pleno extraordinario celebrado en Argamasilla de Alba (Ciudad Real).

El 30 de marzo de 2015 apareció La vida perenne, un volumen de reflexiones inéditas del escritor publicado para conmemorar el segundo aniversario de su muerte.

Con motivo del primer centenario de su nacimiento, la Biblioteca Nacional de España ha organizado una serie de actividades conmemorativas, entre ellas la muestra bibliográfica titulada «Las lecturas de José Luis Sampedro (1917-2013». Toda la información sobre este efeméride puede consultarse en la web de la Asociación Amigos de José Luis Sampedro.